¡Bienvenidos! Este blog pretende facilitar la labor educativa en los diferentes contextos en que tiene lugar, la escuela, la familia y la sociedad, aportando una serie de recursos, actividades, consejos, etc, relacionados con el proceso de enseñanza-aprendizaje desde el punto de vista de la Orientación y la Acción Tutorial. Espero vuestras participaciones.
Refranes y frases célebres.
El cerebro no es un vaso por llenar, sino una lámpara por encender. Plutarco.
martes, 20 de marzo de 2012
¿Cómo sé que mi hijo es superdotado?
De una forma segura, solamente con la orientación de un profesional especializado en el tema. Pero existen algunas características que pueden ayudar a los padres a que identifiquen a un niño superdotado:
1. Duerme poco.
2. Aprende a leer en un corto espacio de tiempo.
3. Dice su primera palabra con seis meses.
4. Dice su primera frase con doce meses.
5. Mantiene una conversación entre 18 y 24 meses. Vocabulario impropio para su edad.
6. Aprende el abecedario y cuenta hasta 10 a los dos años y medio.
7. Resuelve mentalmente problemas de suma y resta hasta 10 con tres años.
8. Pregunta por palabras que no conoce desde los tres años.
9. Realiza preguntas exploratorias a edades tempranas.
10. Alta capacidad creativa.
11. Posee una alta sensibilidad hacia el mundo que le rodea.
12. Preocupación por temas de moralidad y justicia.
13. Enérgico y confiado en sus posibilidades.
14. Muy observador y abierto a situaciones inusuales.
15. Muy crítico consigo mismo y con los demás.
16. Gran capacidad de atención y concentración.
17. Le gusta relacionarse con niños de mayor edad.
18. Baja autoestima, tendencia a la depresión.
19. Se aburre en clase porque sus capacidades superan los programas de estudio convencionales.
20. Son, aparentemente, muy distraídos.
21. Su pensamiento es productivo más que reproductivo. Se basan en la construcción de las cosas.
22. Tienen muy poca motivación hacia el profesor.
23. Llegan a sentirse incomprendidos, raros.
24. Son independientes e introvertidos.
Qué deben hacer los padres
Los padres tienen un papel fundamental en el desarrollo de estos niños. Son ellos los que deberán entrar en contacto con el educador del niño, la escuela, y pedir una orientación. Seguramente, después de una evaluación del caso, los docentes pasarán el niño a la observación de un orientador, y si es el caso, a un especialista. Si realmente se confirma que el niño es superdotado, no os preocupéis, porque recibirán toda la orientación posible.
Continuar trabajando para el desarrollo del niño
- Hablando y jugando con él. Mantener conversaciones sobre hechos cotidianos con los adultos expresando su parecer.
- Prestando atención a sus inclinaciones por el arte o los números y ayudándole a desarrollar estas habilidades.
- Llevándolo a lugares donde pueda aprender cosas nuevas, como museos, bibliotecas y centros comunitarios donde se desarrollen actividades.
- Estimulándolo para que no se aburran, explicándole que el éxito es posible y que saldrá beneficiado en el futuro.
- Procurando un ambiente tranquilo donde pueda leer y estudiar y ayudarle siempre con sus deberes.
- Es aconsejable inscribirlos en actividades fuera de la escuela.
Si tu hijo tiene un coeficiente intelectual superior eso debe ser detectado lo antes posible: Los especialistas recomiendan prestar atención a los patrones de niños superdotados para captar esta capacidad cuando tienen entre 3 y 8 años y actuar en consecuencia. Estos niños suelen tener problemas sociales cuando no reciben un trato adecuado. El psicólogo Kenneth Shore, experto en educación para superdotados, dice que estos pequeños pueden tener intereses distintos a los de sus compañeros."No es de sorprender que los superdotados se sientan desconectados de sus pares e incomprendidos por los maestros. Si la educación que reciben no se ajusta a sus necesidades, se vuelven inactivos, distraídos y tienen mala conducta ", asegura Shore. De acuerdo con Shore, los maestros a veces se equivocan y creen que estos chicos tienen problemas de aprendizaje. Según el experto, un ejemplo de esta situación fue experimentado por Albert Einstein: cuando el premio Nobel de Física tenía 12 años, sus maestros determinaron que era lerdo para aprender. De hecho, Einstein tenía los peores recuerdos de la escuela.
¿Lo niños superdotados deben estudiar separados de los demás chicos?
Los programas para chicos superdotados han generado mucha controversia. "Algunos los critican por ser elitistas y mandar un mensaje de mediocridad a aquellos que no han sido elegidos como superdotados", dice Shore. Aunque es cierto que no es bueno segregar, es conveniente que estos niños reciban una atención especial. Shore, que fue psicólogo escolar durante 20 años, recomienda que los niños vayan a una escuela normal, pero que inviertan más horas de estudio semanales que los demás en programas de aprendizaje enriquecidos. Para esto, el educador y la familia deben formar un equipo para seguir de cerca los avances del pequeño.
viernes, 10 de febrero de 2012
Consejos para favorecer la atención y concentración
Consejos para favorecer la atención y concentración
1. Evitar distracciones. Prescindir de todo aquello que pueda distraer la atención del niño: problemas personales, de familia, falta de objetivos, ruidos, etc.
2. Diversificar las tareas. Cambiar de materia o asignatura de estudio cada cierto tiempo. Los cambios ayudan a iniciar el proceso de atención y así el niño podrá mantener la concentración por más tiempo.
3. Crear rutinas y hábitos de estudio. Conviene empezar a estudiar todos los días a una hora fija para conseguir un buen rendimiento cerebral. Si una persona se acostumbra a hacer el esfuerzo de concentrarse todos los días a la misma hora, al cabo de unos días logrará que su mente se concentre con más facilidad a esa hora.
4. Marcar tiempos. Es necesario establecer un tiempo para realizar cada tarea o actividad y que se exija realizarla en el tiempo previsto.
5. Organizar tareas. Conviene realizar las tareas más difíciles cuando el niño esté más descansado.
6. Centrar la mente. Para estar a pleno rendimiento, la concentración requiere un calentamiento previo, que puede consistir en dedicar unos minutos (no más de cinco) a tachar algunas letras (elegir alguna) de una hoja de periódico. A continuación, puede pasar a hacer la actividad programada.
7. Trazar metas y objetivos. Es muy importante que el niño tenga claras las metas a alcanzar. Cuando queremos algo de verdad y con fuerza, movilizamos muchos de nuestros recursos para tratar de alcanzarlo. Por tanto, si el niño tiene claro su objetivo en el estudio, más de su parte pondrá para conseguirlo.
8. Intercalar descansos. El proceso de atención sigue una curva que suele decaer con el tiempo. Por ello, es conveniente intercalar descansos para recuperar la concentración.
9. Sintetizar y resumir. Resumir mentalmente lo que se ha escuchado durante una explicación y apuntar con frases cortas los detalles de más interés es una buena técnica para ejercitar la atención.
domingo, 5 de febrero de 2012
¿Qué carencias enontráis hoy en día en la educación?
Me gustaría comenzar un debate sobre las carencias que hoy en día se pueden encontrar en la educación y que plasméis vuestras opiniones aquí, pienso que estaría bien conocer tanto los diferentes puntos de vista que tenemos como los puntos comunes, que supongo serán muchos. Por mi parte, considero que las Humanidades se han ido dejando de lado y cada vez tienen un papel menos importante. Éstas son algo básico y favorecen el desarrolo de la creatividad. Pienso que el dibujo, la música y el teatro (la interpretación) deberían de tener mucho más peso en nuestro sistema educativo y deberían de trasmitirlas personas "muy" especializadas, que motiven y que realmente sepan despertar la llama de dichas pasiones en los alumnos. Siempre he dicho que saber que el Tajo es el río más largo de España es importante, pero, hoy en día, con el acceso a internet sólo hay que teclear y absorber información. Además, si eso no se aprende con 13 años, se podrá aprender con 16. Pero un instrumento o un idioma extranjero hay que vivirlos desde pequeños, de mayores también podemos aprender a tocar la guitarra o a hablar inglés, pero ya sabemos que nos costará un mundo si comparamos con la facilidad que lo hacen los niños. La cuestión es, ¿se puede enseñar a ser creativo o eso se lleva dentro?. Yo creo que se puede enseñar y además creo que los niños aprenderían muchísimo y de una forma que les encantaría.
miércoles, 1 de febrero de 2012
Cómo ayudar a los hijos en los estudios.
PAUTAS FAMILIARES FAVORECEDORAS DEL ESTUDIO EN LA EDUCACIÓN PRIMARIA.
• Crear un ambiente familiar y social estable, con unas buenas relaciones afectivas y que se interese por el mundo de la escuela y tareas a realizar en el hogar.
• Valorar la importancia del trabajo y del estudio como medio para mejorar y aprender.
• Procurar un lugar tranquilo, ventilado, silencioso, con mesa y silla adecuada, temperatura suave y luz natural.
• Ayudarles a organizar sus materiales de trabajo y a planificar el tiempo de estudio.
• Colaborar con la escuela a iniciar y consolidar el hábito de la lectura.
• A partir de la Educación Primaria, colaborar con la escuela en la utilización de técnicas de lectura, subrayado, esquemas, resúmenes y memorización.
CÓMO PODEMOS AYUDAR A NUESTROS HIJOS EN LOS ESTUDIOS.
INTRODUCCIÓN: Se trata de conseguir en los niños unos hábitos de trabajo y unas técnicas de estudio que les capaciten para "aprender a aprender".
No se trata sólo de retener muchos conocimientos y tener una gran información, sino de enseñar al niño a buscar la información directa o indirectamente, a retenerla, saberla manejar, utilizarla convenientemente y compartirla. Es perfeccionar el auto-aprendizaje para poderlo aplicar a cada nueva situación.
El estudio no puede dejarse a la libre elección del niño, necesita de un aprendizaje de métodos y técnicas que por sí sólo le es difícil de alcanzar.
CONDICIONES AMBIENTALES DEL ESTUDIO:
¿DÓNDE ESTUDIAR?
• En su habitación o en un lugar tranquilo. La habitación debe tener las siguientes características:
• Ventilada.
• Mesa y silla con respaldo recto. No estudiar en la cama ni en sillones ni sofá.
• Silenciosa (sin ruidos, sin televisión, sin radio...).
• Temperatura suave (entre 18º C a 22º C).
• La luz natural siempre que pueda. Si es artificial, mejor dos focos, luz del techo más flexo (Luz azul). A ser posible:QUE SIEMPRE ESTUDIE EN LA MISMA HABITACIÓN.
¿CUANDO ESTUDIAR?
• Debe empezar siempre a la misma hora.
• Tiempo: entre una hora a dos horas diarias. (Será diferente según la edad y nivel escolar en el que se encuentre el niño).
• Dispondrá de un horario personal que será revisado por sus padres.
• El horario se adaptará a las necesidades del niño y tendrá en cuenta un tiempo de descanso y juego.
¿CÓMO ESTUDIAR?
• Organizar el material (Libros, cuadernos, apuntes). Tener todo a preparado antes de sentarse a estudiar. Tener cada cosa en su sitio es importante y da la sensación de seguridad y orden.
• Planificar el tiempo de estudio a través del horario personal.
• Utilizar libros y otros materiales.
• Utilizar las técnicas de estudio paulatinamente hasta conseguir su total aplicación en el tercer ciclo:
• Lectura: Del conjunto del tema para tener un visión general.
• Segunda lectura, reposada, procurando detenerse en los párrafos más importantes.
• Subrayado: De los párrafos más importantes, procurando no abusar de él.
• Esquema: Hay que hacerlo ayudándose del subrayado.
• Resumen: El texto con palabras y frases propias asegurándose siempre de que reproduce fielmente el significado.
• Memorización: Es el proceso de fijar el texto a estudio.
EL AMBIENTE PERSONAL
Existen una serie de factores que tienen una gran influencia sobre el niño a la hora de conseguir un rendimiento en el estudio.
Entre ellos se encuentran:
1. El sueño: Según la edad, es recomendable un número de horas que oscila entre ocho y once horas, dormir menos disminuye la capacidad para el estudio.
2. La comida: La debe ser equilibrada.
3. El ejercicio físico: El deporte, siempre que no sea en exceso facilita el equilibrio necesario y la capacidad de rendimiento indispensable para el estudio.
4. La postura corporal durante el estudio: Es necesario adquirir unos hábitos posturales correctos, una postura incómoda lleva rápidamente a un alto índice de fatiga.
Nos alejamos de la etapa de primaria, pero esto de las carreras con salida, sobre todo hoy en día, es tema de actualidad.
Consejos para decidir un futuro profesional
¿Cuáles son las carreras con más salidas laborales?
En unos días, más de 200.000 alumnos conocerán sus notas de las Pruebas de Acceso a la Universidad (P.A.U.) y tendrán que decidir su futuro al elegir su destino profesional. Adecco analiza cuáles son las carreras con más salidas profesionales en la actual situación de crisis.
Crisis y elevado desempleo, especialmente juvenil. Este es el panorama que rodea a los estudiantes que deben decidir estos días su trayectoria profesional tras conocer las calificaciones de las Pruebas de Acceso a la Universidad (P.A.U.). La situación económica lleva a muchos a plantearse qué carreras puede garantizar, a priori, una mayor inserción laboral al terminar los estudios.
Adecco Professional, la división del Grupo Adecco, ha realizado un informe en el que analiza cuáles son las titulaciones con más salidas profesionales. Además, ofrece una guía de consejos para tener éxito a la hora de tomar una de las decisiones de futuro más importantes. Aunque una titulación no es garantía de empleo, "la formación sí es un criterio de selección muy importante para las empresas, y aún más en tiempos de crisis", señala la consultora, cuyos datos revelan que los universitarios siguen liderando la oferta de empleo cualificado.
El mayor o menor atractivo que puede alcanzar una titulación concreta en el mercado laboral, es decir, su empleabilidad, depende de varios factores que deben concurrir simultáneamente, como la relación entre el tipo de estudios y los puestos ofertados en ese momento, el equilibrio entre la oferta y la demanda de titulados en esa área o el grado de experiencia acumulada por el candidato.
Un año más, Administración y Dirección de Empresas, Ingeniería Industrial, Medicina y Económicas son las carreras con más salidas profesionales, según la consultora.
Las titulaciones relacionadas con la construcción siguen acumulando descensos: representan el 7,5% de la oferta dirigida a titulados en ingenierías y arquitectura, un descenso significativo si tenemos en cuenta que hace sólo dos años se situaban en el 17,56% de la oferta de empleo.
Seis carreras presentan déficit de titulados para cubrir las ofertas de empleo del mercado laboral: las Ingenierías de Industriales, Informática y Caminos, Medicina y Económicas.
La vocación y las salidas profesionales son los principales factores a la hora de elegir el futuro profesional.
¿Vocación o empleabilidad? Diez consejos para decidirse
La situación económica puede llevar a plantearse no elegir la carrera que más gusta, sino la que más salidas tiene para tratar de asegurarse un trabajo.
1. Descubrirse a sí mismo: Si no se tiene clara la vocación, conviene hacer un ejercicio profundo de reflexión sobre las capacidades y habilidades. ¿Qué es lo que se te da bien? ¿Eres bueno en los números, en idiomas, en el análisis y redacción de textos...? Es bueno que cada uno conozca sus fortalezas y debilidades.
2. Informarse: Conocer bien las ofertas de las titulaciones universitarias, sus asignaturas obligatorias y optativas, las especialidades, las prácticas, las posibilidades de estudiar en el extranjero, las universidades donde se ofertan, los recursos de los centros, etc.
3. Conocer el mercado laboral: Cuáles son las carreras con más salidas profesionales, qué especialidades son las más demandadas, aquellas titulaciones en las que más estudiantes hay, en las que menos, las remuneraciones, etc.
4. Aunar todos los intereses: Una vez descubiertos los intereses personales y las realidades del mercado, hay que tratar de conjugarlos. Buscar las carreras que más interesan porque se adaptan mejor a las habilidades y gusto y las que uno sienta que va a poder desarrollar su potencial en el mercado laboral.
5. Asesoramiento: Pedir asesoramiento de profesores, acudir a charlas, ferias sobre orientación profesional, etc.
6. Decidir uno mismo: En ocasiones factores externos pueden presionar hacia una opción y otra, pero la decisión vocacional es personal. Hay que escuchar los consejos del entorno, pero nadie puede tomar la decisión por uno mismo.
7. Diferentes vocaciones: No tiene porque existir una única vocación profesional.
8. Especialización: Si la carrera universitaria que se desea estudiar no se encuentra entre las más demandas por el mercado laboral, analizar qué campo o área está relacionado con las tendencias más actuales del mercado y especializarse en él.
9. Moverse a otra ciudad: Las notas de corte del examen de selectividad son decisivas para poder entrar la carrera deseada y en el centro deseado. Una décima puede dejar fuera del centro elegido. Pero hay un abanico de posibilidades en otras ciudades.
10. Realización personal: La decisión tomada marcará el destino de la persona, pues el trabajo no sólo es un mero medio de subsistencia, sino también un instrumento de realización personal.
martes, 31 de enero de 2012
La competencia emocional.
Son muchos los sectores que han reclamado una “novena competencia”:
una competencia “emocional”, por la que el alumno sea capaz de
desarrollar y gestionar sus emociones, una “competencia espiritual”, que
atienda al desarrollo de los anhelos más trascendentales de la persona…
Desde varios lugares, José Antonio Marina ha defendido la competencia
filosófica, “que ha sido una de las creaciones más importantes de la
cultura humana, y que permite comprender el sentido de todas las demás”,
por lo que la actitud crítica propia de la filosofía tiene de
emancipadora.
Lo cierto es que todas estas propuestas tienen en común, si se
quiere, la capacidad de reflexión, que, como vimos en la entrada
anterior, era considerada “el corazón de las competencias clave”, y sin
embargo fue olvidada a la hora de concretar las competencias básicas en
el currículo establecido por la LOE.
La competencia emocional puede dividirse en cuaro grandes áreas de habilidades:
Empatía: la capacidad de ponerse en lugar del otro. Autoconciencia: justa percepción de las cualidades y carencias propios, capacidad de reflexión, autopercepción positiva de uno mismo (autoestima). Auto-regulación: gestión de las emociones, auto-conocimiento, espíritu de superación y tolerancia a la frustración, asunción de la responsabilidad. Socialización: habilidades sociales para desenvolverse en el grupo, resolución de conflictos.
Como señala Eduard Punset: “No puede ser que a mi nieta de ocho años nadie le haya dicho lo que es saber ponerse en lugar del otro. Entiendo que no sepa lo que es la empatía -menuda palabreja-, pero que sepa lo que es saber ponerse en lugar del otro, si no, no habrá convivencia posible”. La inteligencia emocional se ha demostrado imprescindible no solo para la vida en comunidad, sino también para el desarrollo intelectual. Desde que en 1983 Howard Gardner publicara su Teoría de las inteligencias, a través de numerosos estudios se ha hecho evidente que la capacidad cognitiva de una persona no está enteramente determinada por sus índices de capacidad intelectual. La capacidad intelectual de una persona se ve reforzada o frenada por muchos estímulos, entre los que se cuenta el entorno afectivo o la actitud del sujeto. Aunque las habilidades emocionales indicadas más arriba han formado parte del proceso educativo integral del niño desde siempre (un proceso que buscaría formar, no solamente personas “maduras”, sino, “buenas personas”), la diferencia es que ahora se explicitan estos valores, lo que impulsa la aparición de actividades y dinámicas que favorecen el desarrollo de estas habilidades, y esto desde las edades más tempranas.
Empatía: la capacidad de ponerse en lugar del otro. Autoconciencia: justa percepción de las cualidades y carencias propios, capacidad de reflexión, autopercepción positiva de uno mismo (autoestima). Auto-regulación: gestión de las emociones, auto-conocimiento, espíritu de superación y tolerancia a la frustración, asunción de la responsabilidad. Socialización: habilidades sociales para desenvolverse en el grupo, resolución de conflictos.
Como señala Eduard Punset: “No puede ser que a mi nieta de ocho años nadie le haya dicho lo que es saber ponerse en lugar del otro. Entiendo que no sepa lo que es la empatía -menuda palabreja-, pero que sepa lo que es saber ponerse en lugar del otro, si no, no habrá convivencia posible”. La inteligencia emocional se ha demostrado imprescindible no solo para la vida en comunidad, sino también para el desarrollo intelectual. Desde que en 1983 Howard Gardner publicara su Teoría de las inteligencias, a través de numerosos estudios se ha hecho evidente que la capacidad cognitiva de una persona no está enteramente determinada por sus índices de capacidad intelectual. La capacidad intelectual de una persona se ve reforzada o frenada por muchos estímulos, entre los que se cuenta el entorno afectivo o la actitud del sujeto. Aunque las habilidades emocionales indicadas más arriba han formado parte del proceso educativo integral del niño desde siempre (un proceso que buscaría formar, no solamente personas “maduras”, sino, “buenas personas”), la diferencia es que ahora se explicitan estos valores, lo que impulsa la aparición de actividades y dinámicas que favorecen el desarrollo de estas habilidades, y esto desde las edades más tempranas.
lunes, 30 de enero de 2012
De mayor seré...lo que me guste.
Leed el siguiente artículo de Eduard Punset, muy interesante.
Autor: Eduard Punset
Es fascinante pensar que la mayoría de la gente no ha tenido la oportunidad de analizar el fundamento de sus dudas. Tomemos un ejemplo que afecta a millones de jóvenes y a sus padres. ¿Qué elemento debe ser el mío? –que es tanto como adivinar qué profesión elijo–. La pregunta no tiene ahora una respuesta fácil, porque el pensamiento científico está vaciando de contenido un arma que hasta ahora se había utilizado profusamente y con gran seguridad. Me refiero al llamado “coeficiente intelectual”.
Las generaciones anteriores estaban primordialmente interesadas en descifrar las capacidades de personas que buscaban un trabajo típico de lo que demandaba la sociedad industrial: ingenieros, economistas y científicos. Se prescindía erróneamente del vasto y fecundo campo creativo representado por las artes. Se creía que con un simple algoritmo se podía medir la inteligencia de cada cual y que esta se hallaba en los más preparados para los puestos más demandados.
Son muchos los que no se han percatado todavía de que todo ha cambiado. Hemos perdido confianza en los índices de inteligencia para medir la inteligencia y sobre todo la capacidad creativa de una persona. Hoy sabemos que difícilmente un solo universo puede prodigar lo que la sociedad necesita; son precisas interacciones entre fuentes académicas y creativas o artísticas.
Jóvenes universitarios se forman en la fascinante biblioteca Jacob und Wilhelm Grimm Zentrum, de la Universidad Humboldt de Berlín (imagen: usuario de Flickr).
Los jóvenes y sus padres deberían buscar menos lo que hay alrededor suyo e intentar penetrar en cuál es el elemento vocacional de
su hijo. ¿En qué aprendizaje me siento bien? Esa pregunta es mucho más
importante que descubrir cuál es la demanda o el empeño de un
determinado sector fuera de uno mismo. Vale la pena enumerar los
secretos de la creatividad pródiga, además, en puestos de trabajo.Lo primero es estar seguro de aquello que uno disfruta haciendo. Los padres deberían –al aconsejar a sus hijos– intentar desentrañar el aprendizaje añorado por sus hijos. ¿En qué les gustaría trabajar o pasar su vida? Eso es lo importante. El segundo secreto de la creatividad y el trabajo futuro es la pasión. Seguro que hay un aprendizaje al que nos gustaría dedicar la mayor parte de nuestro tiempo de forma apasionada; sin que nos demos cuenta de que pasa el tiempo. El tercer secreto de la creatividad que tanto hemos descuidado es algo más duro, a veces, de sustentar de manera prolongada. Pero es perfectamente posible hacerlo si se dan los dos primeros requisitos: ser consciente de la vocación sentida apasionadamente.
Se trata, claro está, de intentar controlar la situación y solo existe una manera para controlarla, y es profundizando con disciplina y rigor en el conocimiento de esa pasión. Hay un cuarto secreto de la creatividad necesario para compensar la falta de interacción entre ciencia y arte. No es posible fijarse un objetivo ambicioso, aunque sea la consecución de lo que se considera el elemento o vocación propia, sin asumir algún riesgo.
En el Renacimiento se había producido ya una verdadera revolución, en la que la creatividad –sobre todo a través del arte– acompañó a la ciencia. Vino después la Ilustración, en la que todo el aparato ideológico, mental y numérico estaba diseñado para garantizar el progreso de la revolución industrial. Desde entonces, la separación absurda entre contenidos académicos y emociones, entre ciencia y creatividad, marginó a esta causando un daño incalculable.
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